"En la lucha contra la realidad, el hombre tiene solo un arma: la imaginación."
Último capitulo de CDS: Ciudad de  sombras.






Capitulo 6-Luchando contra la sombra

El pasillo estaba oscuro, solo la luz azulada de las armas de los Nefilims permitían andar sin tropezara los tres miembros del G.1. Ionu, el jefe del escuadrón, iba el primero de todos. En una mano mantenía en tensión su cuchillo Seraphin y en la otra mano, manteniendola alzada y estirada, una pequeña piedra brillaba fugazmente.

-¿Que ha sido eso?-pregunto susurrando Randy
-Yo no he oído nada, no te imagines cosas.- le respondió Sare, ligeramente nerviosa.
-Callaos ya, chicos. Si el sensor no suena es que no hay demonios y punto.- dijo secamente Ionu.
- Tienes razón...- susurro Randy dándole la razón
-¡Yo también lo he escuchado!-les dijo Sare parándose en seco- era como un goteo y el arrastrar de algo...algo como viscoso.
-Pero esto no pita, debe ser otra cosa, el viento, al madera esas cosas ya sabéis.-les tranquilizó Ionu
Un par de pisadas se escucharon al final del pasillo, los nefilims tomaron posiciones. Ionu lanzó rodando su piedra de luz mágica por el suelo hasta que chocó contra la pared iluminando la esquina. Un siseo, los sacó de su inactividad, poco a poco una suave niebla les rodeó, Randy empezó a gritar, soltó los cuchillos seraphin y se llevó las dos manos a la cabeza mientras caía de rodillas. Tras un último grito desgarrador, cayó inerte al suelo con un golpe seco. Los dos restantes nefilims juntaron sus espaldas preparados para lo que pudiera venir. 
-¡Quítamelo! ¡Quítamelo!-gritó Sare- ¡ah!
-¿Lo qué? si no tienes nada- Le preguntó extrañado. 
Con un grito sordo cayó de espaldas mezclándose con la niebla.
-Mierda...
El último de los Nefilims miraba hacia todos los lados, escuchó de fondo un suave gruñido, un gran hocico salía desde una de las esquinas. Cuando salió del todo, se podía observar a un gran lobo negro. Ionu se lanzó hacia él, cuchillo en vilo. Se escuchó un golpe sordo, y la niebla se deshizo, Ionu respiraba fuertemente, tosió escupiendo sangre. La niebla volvió y el valiente Nefilim se retorció entre dolorosos gritos, cayó al suelo mientras la luz mágica de su piedra se extinguía.

***

El pasillo se iluminó con la suave luz azul de los cuchillos Seraphin de los siete Nephilims. Liumpa, el octavo miembro, iba entre los tensos miembros del grupo. Los tres guardaespaldas de El Inquisidor se colocaron dos delante de este, y uno detrás de todos. Carsil y Junli iban detrás de Liumpa, y el jefe delante, al lado de El Inquisidor. Avanzaban por los pasillos atentos a cualquier movimiento, de pronto el sensor de un de los guardaespaldas empezó a pitar suavemente. Todos, menos Liumpa que casi se chocó con Junli, se pararon en seco. Todos los Nefilims sabían que hacer. Todos estaban preparados para interceptar a cualquier demonio o cosa que intentara acercarse al grupo. Un ligero gruñido se escuchó, y después un sonido de succión. No se veía a más de tres pasos de donde estaban los Nefilims. El guardaespaldas del Inquisidor que cerraba la marcha vio moverse una sombra la cual él cría que era parte de la pared, pero antes de gritar para avisar a los demás la sombra se abalanzó hacia él. La repelió con un rápido movimiento de mano, clavó su cuchillo Seraphín por debajo de las costillas de un demonio de color verde muy oscuro, parecido a un murciélago, y lo empujó hacia atrás, haciendo que se chocase contra la pared y desapareciese en una nube de polvo. Cuando desapareció, miró fijamente a "El Inquisidor".

-Confirmada la llegada de demonios, señor- le dijo con cierto tono sarcástico.
-Tenemos que llegar rápido a la puerta, informa al G.1-le respondió El Inquisidor.
-Si, señor.
-Tranquila, con nosotros estás segura.-Le dijo Carsil a Liumpa para tranquilizarla.
-e..a... Lo se..-consiguió articular asustada.
-G.P. llamando a G.1, responda...-pasaban los segundos.-No responden -le dijo a El Inquisidor
- Probablemente estén muertos -era sorprendente la frialdad con la que lo decía.-es mejor que vayamos por la entrada principal, si ya no tenemos que encontrarlos… es el camino más corto.

Nada más terminar esa frase, todos los radares empezaron a pitar. Unos gruñidos acompañados del sonido de patas al rozar con el suelo demostraron la eficacia de los estos. Dos demonios con forma de perro saltaron sobre el guardaespaldas y la Comandante, que abrían la formación. El primero de los dos se zafó rápidamente de el y le clavó su cuchillo en las costillas, pero el segundo miraba su radar cuando le saltó encima. El demonio le tiró al suelo, rodando sobre si mismos llegaron a la pared, donde se chocaron soltándose. El demonio-perro se incorporó rápidamente y fue directo hacia el brazo de la Comandate pero con un movimiento seco, Carsil, lanzó su cuchillo clavándolo en el cuello del demonio que desapareció en una nube negra. 
-Gracias...-susurró agradecida
-De nada -le respondió 
Antes de que el Inquisidor volviese a preguntar por el G.1. los radares volvieron a pitar con más fuerza. Tres demonios Drevak aparecieron detrás del grupo. El Inquisidor, que cerraba la marcha, fue asaltado por dos de ellos. Consiguió lanzar a uno hacia una de las paredes, pero el otro le salto al brazo y le clavó sus largas espinas venenosas en el brazo. 
Un grito y un movimiento después, el demonio Drevak estaba volviendo a su dimensión de origen. Pero aún quedaba el tercero, que se acercaba al segundo círculo de protección creado por Carsil y Junli. Este último saltó hacia él pero el demonio paso por debajo, saltando hacia Liumpa. Ella, se protegió la cara entre los brazos mientras el infeliz demonio moría calcinado por un rayo de luz roja que salió directamente de debajo de la camiseta de Liumpa, donde dejó un agujero a la altura del cuello. Miró sorprendida el colgante que a los diez años le había regalado Carsil y, que se veía a través del agujero dejado por el rayo. 
-¡Funciona! Menos mal...-gritó Carsil acercándose a Liumpa.
-No hay tiempo para alegrarse, debemos llegar a la puerta cuanto antes. Y de ese colgante hablaremos después, está prohibido usar runas en mundanos.-les advirtió el Inquisidor.-Y probablemente sea muy poco fiable es imposible que funcione bien siempre, deberías quitártelo y dármelo.-Dijo el Inquisidor alargando la mano.
-No, creo que me lo quedaré. Si es de uso único ya no tiene ningún peligro.-le respondió agarrando el colgante en actitud protectora.
-Eso es imposible, los mundanos no podéis tener ese tipo de objetos.- insistió el Inquisidor
<Inquisidor, ¿ No tenía prisa?>- Se inmiscuyó el Hermano Silencioso. Carsil le dio las gracias mentalmente, por el mismo medio por el que se comunicaban ellos.
-Si, es cierto. Vámonos ya. –reconoció el Inquisidor
Siguieron avanzando mientras Liumpa interrogaba a Carsil sobre su colgante.
-¿Qué ha pasado?
-Tu colgante te ha protegido-le susurró Carsil.
-Si, eso ya lo he visto ¿Pero como?
-Es un colgante de protección.
-¿Suelen llevarlos los Cazadores de sombras?
-No, la verdad es que hay muy pocos, casi ninguno.
-¡¿Y me lo regalaste?! ¡Muchas gracias!
-¿Y no se gasta?
-Si, tarde o temprano su fuerza se acabará y empezará a utilizar la tuya, por eso es peligroso para los Nephilims, siempre estamos en peligro y nos quedaríamos sin energía si la batalla se alargase. Pero tranquila sin usarlo se recarga constantemente y sin utilizarlo durante cinco años tendrá reservas de sobra.
Ya estaban cerca de la puerta, cuando la Comandante empezó a gritar, mientras se agarraba el brazo y caía de rodillas al suelo.
-¡No! ¡No! ¡Mi brazo! ¡Socorro! ¡Me está absorbiendo!
-¿Qué? Pero si no tienes nada.-respondió anonadado el guardaespaldas
<Déjame pasar>-dijo el jefe de Los hermanos silenciosos
El Jefe de los Hermano Silenciosos fue lentamente hacia el guardaespaldas postrado en el suelo mientras el Nefilim se apartaba. Puso sus blancas manos encima de su cabeza mientras unas pocas de sus runas empezaban a brillar ligeramente. El guardaespaldas gritó y se deslizó fuera de su alcance.<Sujetadle>.Apto seguido Junli y la Comandante le sujetaron por los hombros mientras seguía gritando e intentaba soltarse. El Hermano repitió la operación, puso las manos en su cabeza y se quedó rígido mientras algunas de sus runas brillaban ligeramente. Su capucha tapaba enteramente su cara. El tiempo pasaba, el silencio solo era roto por los balbuceos del infeliz guardaespaldas. De repente, el guardaespaldas, dejó de balbucear y el Hermano Silencioso se separó de él.
<En marcha>-ordenó el Hermano
El Néphilim se levantó y empezó ha preguntar que había pasado a su compañero pero el Hermano le interrumpió pidiendo silencio.
<Es mejor que vayamos en silencio>
-¿Desde cuando das tú las órdenes?- se quejó el Inquisidor
<Desde que nos enfrentamos a un Demonio Mayor. Este ya no es tu terreno, Inquisidor>- le respondió
-¿Era eso lo que le pasaba? ¿Un Demonio Mayor? ¡¿Y donde está?!- preguntó girando en la mano una de sus armas.
<Fuera de tu alcance. Cuando sale de su dimensión y viene a la nuestra es uno de los pocos que no lo hace corporalmente sino psíquicamente. Se mete en la cabeza de las personas, se alimenta de sus mayores temores. He conseguido ahuyentarlo. Debemos irnos.>-les informó mientras se ajustaba la capucha
-Ya queda poco, por suerte.-dijo Carsil para tranquilizar a Liumpa
Bajaron por unas escaleras y giraron en un par de pasillos. La puerta estaba enfrente del grupo. La Comandante vio caer de rodillas con un grito sordo al guardaespaldas. El Hermano giró sorprendentemente rápido poniendo sus dos manos sobre la cabeza del guardaespaldas.
<Demasiado tarde>-dijo dejándole caer.
La Comandante cayó de igual forma al suelo pero sin embargo esta balbuceaba, cosa que indicó al Hermano silencioso que podría salvarla
-¿Pero que les pasa?-pregunto Liumpa alarmada.
<Es un Demonio Mayor, es incorpóreo, ataca metiéndose en tu mente, y convirtiéndose en tu mayor pesadilla. He sido entrenado duramente para este tipo de casos- les explicó mientras tranquilizaba a la Comandante- Yo lo venceré.> 
-¿Tu?- preguntó sarcásticamente el Inquisidor
<Poneros detrás mío.-les dijo ignorando al Inquisidor.- Crearé una protección para que no pueda meterse en vuestra mente. Primero me meteré en vuestra cabeza, notareis una ligera presión y me oiréis hablaros. Relajaros.>
El Hermano se puso de rodillas y extendió los brazos, mientras todos, incluso el Inquisidor, se ponian de rodillas. Liumpa notó una ligera presión en la nuca, sus pensamientos se abrieron a los del Hermano y acto seguido apoyó las manos en el suelo para parar su caída. Algo estaba intentando entrar en su mente, y no era el Hermano Silencioso, de eso estaba segura ya que oía al Hermano gritar: <¡Atrás!¡No puedes pasar! Vuelve a tu dimensión, yo les protejo>. Liumpa abrió los ojos, hasta ahora no se había dado cuenta de que los tenía cerrados, y miró a su alrededor. Estaba todo oscuro. A lo lejos veía una luz que se acercaba rápidamente, en un momento estuvo frente a ella. A través de una especie de ventana podía observar a El Hermano Silencioso. Estaba rodeado de una niebla oscura que se mezclaba con el fondo, se encontraba en actitud defensiva, orando. De repente una sombra se materializó detrás de él. Liumpa gritó, chilló y bramó pero el Néfilim no la escuchaba. La sombra se volvió corpórea exactamente a sus espaldas, y justo, cuando una descomunal garra se acercaba a su cabeza se dio la vuelta y le golpeó con la palma abierta, en su recién formada cabeza, con gran fuerza, cosa que le hizo retroceder lo suficiente como para dar tiempo al Hermano a sacra su arma de entre las ropas. El demonio poco a poco aumentaba de tamaño. El Hermano bajó su capucha. Liumpa pudo ver sus cicatrices, sus labios cosidos y sus cuencas vacías. Sus ojos no existían solo había sombra. El Néfilim salto hacia atrás empuñando la guadaña con la que, con un rápido golpe, le cortó la cabeza. Mientras su grande cabeza caía al suelo el hermano habló a Liumpa.
<No tengas miedo, esto es solo una pesadilla un poco más real> Acto seguido le agarro las sienes con delicadeza.<Despierta>
-¡Estoy despierta!- le gritó con extrañeza.
<No, no lo estás. Eso es lo que a ti te parece, pero en realidad esto es solo una…> un balbuceo ocultó sus palabras. Una gran garra salía de su estómago
-Bajassste la guaaardia. Neeefilim.- gruñeron dos voces de ultratumba detrás de él. La antigua cabeza había sido sustituida por dos exactamente iguales. Sin mediar palabra con el demonio de dos cabezas, el hermano enarboló su guadaña y le cortó el brazo liberándose y sin soltar a Liumpa, le gritó <¡Despierta!> La visión de Liumpa empezó a emborronarse lo suficientemente despacio como para onservar como el Hermano lograba zafarse del demonio y acariciaba su guadaña prendiéndola en fuego. El demonio volvió aponerse a su altura y lanzó a una de sus cabezas contra él pero el Nefilim rápidamente hizo girar su guadaña volviendo a cortar el cuello de la criatura y quemando la piel a su paso, lo que hacía imposible la duplicación de la cabeza del demonio. Por desgracia, el Hermano no fue lo suficiente rápido como para esquivar la segunda cabeza del demonio, esta le mordió el cuello. Este, utilizando la poca fuerza que le quedaba, clavó, gritando, su guadaña ardiendo en las entrañas del demonio. Un grito del inframundo se unió al del hermano. Liumpa consiguió despertar.
-¡Liumpa! ¿Estás bien?-Preguntó Junli
- ¿Pero como va a estar bien? ¡Si le ha atacado un Demonio Mayor!-le respondió Cársil.
-Yo estoy perfectamente. ¿Y el Nefilim de la capucha? Estoy viva gracias a él.
-El Hermano Silencioso está…está muerto…Murió justo cuando despertaste.- Le informó el Jefe- Lo siento. ¿Qué ha pasado con el Demonio?
-Está muerto, lo mató el Hermano. ¿No se suponía que él nos protegía?
-Si, pero por desgracia el Demonio adivinó lo que pretendía hacer y se coló por sus defensas antes de terminar el ritual.- le explicó el Jefe- Nos lo dijo antes de protegernos, se metió en tu mente porque te protegió la primera.
-No hay tiempo para explicaciones, cuando antes nos vayamos mejor.-les reprendió el inquisidor
-¡Espérate! Liumpa tiene que recuperarse del ataque.- Dijo el Jefe de forma tajante, sorprendiendo a Liumpa.
-No, tiene razón. Además puedo seguir. Puedes explicármelo por el camino.
El Jefe un poco molesto asintió, se volvieron a poner en formación. Mientras, guardaespaldas cargaba con el cuerpo sin vida del Hermano Silencio y Carsil y Junli ayudaban a la Comandante a ponerse en pié. Liumpa susurro un “gracias” al Jefe cuando paso delante suyo, lo que le hizo suavizar la expresión. Siguieron el pasillo, al final de este se encontraba la puerta. Al atravesarla pudieron respirar tranquilos. A la puerta les esperaba el carruaje del Hermano Silencioso

Capitulo 5- Empieza la acción



Capitulo 5- Empieza la acción






-Despierta -susurró Carsil

Liumpa se despertó y se sorprendió, no se acordaba de donde estaba ni de que hacía en esa habitación la cual le resultaba desconocida, pero reconoció la cálida sonrisa de Carsil

-Levántate y prepárate un poco, te espero fuera.
-Vale pero ¿que hora es? -dijo ella bostezando.
-Las siete y media -explicó- te espero fuera.

Después de ducharse rápidamente, Liumpa atravesó la puerta con unos vaqueros desgastados y una camiseta amarilla. y una sudadera blanca de la mano

-¿Porque me has llamado tan pronto? -se quejó.
-Tenemos que arreglar esto cuando antes.
-Eh..- Liumpa recordó de golpe lo sucedido la noche anterior- Ya lo estuvimos hablando ayer por la noche..
-Me refería a lo de de los cazadores de sombras -le dijo riendo tímidamente.
-Ya...He..Oye, entre todo el ajetreo y eso...no se donde estamos. -Le explicó
-Adivínalo.
-Haber... En las alcantarillas no estamos, porque hay ventanas...
-No, no estamos allí abajo. 
-Y estamos en un sitio alto, porque en las ventanas solo se ve cielo.¿En una torre?
-No, pero casi. Estamos en la vieja capilla, la que está en la colina detrás del bosque.No te debiste de dar cuenta pero al atravesar la puerta de las cloacas, llegamos al sótano de la capilla.
-¡Pero eso está muy lejos! No hemos andado tanto, además está totalmente derruida.
-Eso es un glamour, en realidad está en perfecto estado y funcionamiento, como puedes comprobar.
-¿Un qué?-dijo la chica 
-Nada...Debemos ir ya, estamos perdiendo mucho tiempo.
-Bueno, vamos. 

Siguieron andando por un pasillo pasando por distintas puertas, a la izquierda se abrió un escalera que subía hacia el siguiente piso.

-Por aquí.-dijo Carsil señalando un pasillo cruzado a este.

Cinco minutos después de una conversación bastante ligera, llegaron a una puerta doble, el triple de grande que las de más, Carsil la habrió y apareció una habitacion grande, sin ventanas iluminada con recuadros de luz azul en el techo y con una mesa de 10 asientos, en ellos estaban sentados, El Jefe, La Comandante, y cuatro personas más, de las cuales Liumpa solo conocía a Junli.

-Bienvenidos, sentaos-dijo El Jefe-Liumpa, creo que no les conoces: ellos son El Inquisidor-un hombre alto y vestido con una larga capa de color azul marino-,su guardaespaldas-un joven de mirada desafiante y brazos al descuvierto, en los que se veían bonitas marcas de color negro,- y Daerty, el jefe de los hermanos silenciosos.

Carsil les saludó de formalmente, y Liumpa le imitó. Cuando se sentaron El Inquisidor empezó ha hablar:

- Hechas las presentaciones, puede dar comienzo la asamblea. Como primer y único punto del día hemos de tratar el tema de que Liumpa, aquí presente-dijo mientras la miraba- conozca la existencia de los Nephilim. Creo que lo más factible sería...que olvidase todo, es decir, borrarle los recuerdos y alejarla de este mundo.

Carsil tosió, y todos lo miraron, estaba recostado sobre la silla con los brazos cruzados, se veía a la legua que no estaba de acuerdo con esa idea:

-¿Eso implicaría que yo tambien desaparecería de su vida? ¿Y que me vería obligado a ver desaparecer de mi vida a mi única unión con el Mundo de la superficie?
- Depende...Eres Nephilim ¿verdad?
-Si, pero...-dandose cuenta de lo que iba a responder el Inquisidor
-Entonces si.-Dijo como esperaba Carsil

Un tenso silencio se alzó, fuera había tormenta, la luz parpadeó, volvió a parpadear y se apagó. La comandante y el Inquisidor se levantaron a la vez, algo extraño había pasado y lo sabían. Liumpa se sobresaltó, no veía el motivo de que esa la luz perturbase a estos.
La sala, que se había quedado en penumbra, se iluminó al susurro de los distintos nombres angelicales de los cuchillos Seraphin. Carsil y Junli rodearon a Liumpa en actitud defensiva, la Comandante se puso al lado de la puerta, el guardaespaldas del Inquisidor se puso de pie delante de él y subió una de sus mangas, sus brazos estaban llenos de marcas, toco una que se parecía a dos eslabones de una cadena y empezó ha susurrar:

-G.1, responda...-Nadie respondió- G.P. llamando a G.1, G.1 responda...
-G.1 al habla, siento la espera.
-Informe de la situación.
- Las Marcas de protección y producción de energía han sido desactivadas. He mandado a G.2 repararlas. Hace 10 minutos que no tenemos comunicaciones con G.3. Fuimos ha buscarlos y en su zona había indicios de batalla,mi sensor empezó a pitar nada más acercarnos.
-Reúne a los dos escuadrones, en 10 minutos os esperamos en la salida de las alcantarillas. 
-Señor, no esperan dentro de 20 minutos en el Santuario.-dijo dirigiéndose a El jefe
-Muy bien. Guerir, ¿donde está tu otro grupo de Nefilims ?-era la primera vez que Liumpa escuchaba su nombre de pila, ademas oír de hablar de otro grupo de nefilims.
-Están fuera, y no creo que vuelvan hasta mañana.
-Bien, vayamos a la salida de las alcantarillas.

Capitulo 4-Confesion



Este es aún más corto, pero a partir de este son más grandes


Capitulo 4-Confesión




Unos pasos alertaron a Liumpa que alguien se acercaba, se giró para mirar a la puerta, al pomo. Se abrió y un vampiro mucho más alto que cualquier persona, y mucho más fuerte atraveso la habitación hasta ella y Liumpa se despertó dando un grito, era una pesadilla, solo eso, A lo lejos se volvieron a escuchar pasos Liumpa temia que fuera el vampiro, y al abrir la puerta, descubrió a Junli, se notaba que había venido corriendo.

-¿Pasa algo?-le pregunto Junli alarmado
-Nada, solo una pesadilla- Liumpa se alegró de que la habitacion estubiese en penumbras porque un ligero rubor se apoderó de su cara. 
-Ah, vale... He..bueno..ahora que ya sabes porque me iba y me tenía que inventar excusas absurdas... ¿Me perdonarás?

-Mira, lo he estado pensando, ahora se que no estabas haciendo nada malo, pero yo creia que estabas saliendo con otra chica, y eso me dolió mucho...No se si quiero seguir con esto.
-¡¿pero porque?!Yo te sigo queriendo, y supongo que tu a mi tambien no me he ido con otra sigo aqui, solo para ti.

El pomo volvió a girar, los dos miraron hacia la puerta y apareció Carsil

-¿Liumpa, estás bien? Te he oido...-dijo mientras entraba, al darse cuenta de que estaban Liumpa y Junli hablando se dió la vuelta- pero veo que estás perfectamente asi que me... me voy.
-No, no te vayas, creo que te debemos una explicación.
-Si, eso es verdad. En realidad creo que se que pasa.
-Eso lo haría más facil-respondió Junli 
-Me habeis ocultado que saliais juntos...
-No sabia que la conocias
-...desde hacia unos meses...
- Semanas- dijo Liumpa intentando suavizarlo
- ¿Me podriais dejar de interrumpir?
-Si, claro.
-Y después paso algo y rompisteis y de ahí que nos halla descubierto...
-Pero si tu no la hubieras....
-¡Que no me interrumpas!
-Vale - dijo Junli molesto.
-Bueno, espero que lo arregleis, mañana viene el Inquisidor y un ministro de La Clave
-¿Para qué?-pregunto Liumpa interesada.
-Por ti
-¿Por mi?
-¡Si!Nunca una Mundana nos había descubierto- le explico Carsil
-Bueno en realidad...hace 20 años...
-¡Callate! Junli-le gritó Carsil-Bueno, me voy para que podais hablar.
-No, no hace falta.Ya está todo muy claro dijo tristemente mientras abría la puerta y se iba.
-Yo tambien tengo que irme



********************


-Junli, no te preocupes, conozco a Liumpa, te sigue queriendo, simplemente necesita tiempo.
-Yo soy el que necesita tiempo, necesito su tiempo.
-Comprendela
-La comprendo, pero ella a mi no.
-Dale tiempo.
-Se lo daré.
Capitulo 3-Emboscada



-Ya deberian haber venido-Dijo El Jefe en tono serio.No habian hecho más que hablar de cosas referidas con los Nefilim, que es asi como se llaman así mismos, tambien le explicó que los simbolos extraños, a los que ella llamaba runas, en realidad son Marcas y que las Runas las utilizan los Brujos.
-¿Cuanto suelen tardar?-preguntó Liumpa ligeramente alarmada.
-Si te digo la verdad... Suelen tardar más bien poco para lo que les mando.Ya sabes algun Demonio, tres o cuatro hadas revoltosas...
-¡¿Hadas?! ¿Existen? Me encantaría conocer una.
-Y sería lo ultimo que hicieses...No creo que te gustasen. De todos modos no se porque te cuento esto si dentro de poco te borraremos la memoria como ya te he dicho ocho veces asique no te hagas ilusiones.
-Y entonces ¿cuando vienen los chicos?- Pregunto ignorandolo
-Pues depende....
- ¿Como que depende?
-Si, porque si son demasiados para ellos dos y no quieren entrar en razon taradaran en desacerse de ellos y si no lo consiguen...y los matan...Pues tardaran un poco más en llegar.
-Si están...-Unas rapidas imagenes de los dos chicos siendo devorados por vampiros se le presentaron en la mente pero se dio cuento de lo mucho quele gusta tomar el pelo a Liumpa-estás bromeando ¿verdad?
-Si, ¡te diste cuenta! Increible para alguien como tu.
-¿Como yo?
-Si,eres una mundana es decir vives sin saber de la existencia de El Mundo de las...-Se abrio la puesta verde y aparecieron los dos chabales y uno nuevo un poco mucho alto que ellos. Al levantar la cabeza vio que era una mujer vestida con un traje de cuero negro. Tenía un moño en el pelo sujeto por lo que parecía una aguja que resplandecía ligeramente.
-¿Comandante?-Dijo extrañado mientras corria a socorrer a los dos chabales-¿que ha pasado?
-Malas noticias-No era un grupo de tres vampiros y unos cuatro mundanos,si no dos grupos de vampiros de cinco cada uno.Suerte que pasé por ahí.Crasil tiene un golpe en la cabeza, pero Junli me preocupa más, un Oscuro le a clavado una de sus zarpas en la espalda y no deja de sangrar.
-¿Has probado con un Iratxe?
-Si, voy a intentar curarle-dijó mientras sacaba una de las agujas y susurraba un nombre extraño. La aguja empezó a brillar y se combirtió en un cuchillo. Empezó a rasgar con dificultad la ropa del muchacho ampliando el agujero que habia hecho la garra del vampiro. Saco un pócima de color verde de otro de sus tantos bolsillos y dejo caer tres gotas. Al caer sono como si algo se estuviera desaciendo. Y Junli gritó.-ayudame a trasladarlo a la enfermeria.
-Si, señora-dijo mientras cogía a Junli de los tobillos. Se fueron por un paillo que giraba a la derecha dejando solos a Carsil y a Liumpa.Ella corrió hasta el he intento despertarlo.
-¡Despierta!
-Cinco minutitos, mama
-¿Como?
-Es broma boba llevo despierto desde que se llevaron a Junli. 
-¿Eh?... Te odio!
-Sabes que no es cierto
-... Mira que eres bobo-le dijo mientras le abrazaba.
-Hay cuidado que me duele todo.
Mientras Liumpa se reia, apareció de nuevo el Jefe.
-Que bonito.. Carsil en vez de hacer el bobo ¿que tal si te curas las heridas?.
-Si, Señor -dijo en tono serio.
-Despúes deberiais iros a dormir ya es tarde.
-Si, Señor -decia Carsil mientras dibujaba unos cuantos simbolos en su brazo con el estraño lapiz, el cual le dijo el jefe que se llamaba Estela, igual que su tia.
-¿Junli se pondrá bien? 
-Si claro solo tiene que descansar.Tranquila.

Capitulo 2- Paseo por las sombras.

Capitulo 2- Paseo por las sombras.


-¿Qué te pasa?-susurró Carsil
-Nada -dijo Liumpa con voz entrecortada. No había podido remediarlo había tenido un sueño en el
que aparecía Tertan-¿Y porque lloras?-le susurro acercandose a ella- No vas a conseguir nada acultandomelo.
-Lo se... Mira... he estado saliendo con un chico...y ayer por la tarde tuvimos una discusión...
-Crei que no había secretos entre nosotros...-dijo con un extraño tono.
-Pensaba decirtelo cuando hubiéramos cumplido un mes para aseguarame que la cosa iba en serio y como puedes observar...
-¿Qué pasó?¿Te hizo algo?-pregunto subiendo el tono
-Había muchos dias que no podía quedar y ponía escusas como...tengo que estudiar , que ir al médico, a casa de mi abuela... cosas así un día que me dijo que tenía que estudiar fuia su casa a darle una sorpresa y me habrió su madre y me dijo que no estaba que se había ido a dar un paseo, creo que se veía con otra chica.
-Bri... bri... -empezó a sonar el movil de Carsil
-¿Quien será ?-Preguntó extrañada- Son las seis de la mañana...
-No es nadie, es la alarma que me he confundido al ponerla -dijo mientras escribía: En diez minutos voy, estoy ocupado- duermete, anda.
-Vale -dijo y apoyó su cábeza sobre la almohada mientras Carsil volvía a la suya

A los cinco minutos Carsil pensó que Liumpa ya estaba dormida, se levantó sin ningún ruido y habrio la caja roja utilizando una combinación, había una pequeña llave que metió en la cerrradura de la caja,clic sonó cuando la giró, avisando a Liumpa de que algo raro había pasado, se giró de tal forma que veia lo que hacía Carsil, algo le dijo que Carsil no debía averiguar que estba despierta asique no hizo ruido. Carsil sacó de la caja unas ropas negras y un lapiz de carboncillo, se vistió mientras miraba por la ventana salpicada de lluvia.Había un chaval mas o menos de su edad es decir 14 o 15 años,también vestido de negro,cuando terminó de ponerse la ropa negra cogió el lápiz y lo guardó en uno de sus bolsillos de su cazadora de poliester.volvió a la caja y giró la llave, sonó otro clic, y sacó de la caja un par de agujas azules de unos 22 cm que refulgían ligeramente, y una especie de puñal un poco más largo de lo normal. Liumpa estaba muy asustada y alarmada, preguntas como ¿Que hace con esas agujas?¿Por qué brillan? y la más importante ¿Le haría algo a ella? Eso no lo haría Carsil ¿O si?.
Le conocía desde que entraron en la guardería y siempre habían sido amigos, pero a lo mejor siempre le había mentido...
Carsil ya se iba, cuando cerró la puerta sonó un clic, y unos segundos después sono un clic más suave, se levantó y se vistió rápidamente, acto seguido intentó salir por la puerta pero estaba cerrada con llave, por la ventana vió como Carsil y otro chabal se alejaban y pensó: ¡Claro!, por la ventana.
Perono estaría excesibamente alto?Era un chalé de dos pisos y agarrandose a uno de los arboles...

Cuando consiguió salir giró a laderecha de la calle, pero no los vío, era demasiado tarde...Depronto un sonido como del arrastre de un metal le dio la señal que necesitaba corrió sin hacer ruido hacia la derecha y vio dos sombras metiendose por una alcantarilla. Cuando se metieron, Liumpa les siguió. Al bajar a la húmeda alcantarilla vió una debil luz que se apagó, al apagarse empezó a sentir miedo y avanzó más deprisa encontrando una puerta con un extraño simbolo, que se desvanecía rapidamente.Algo le dijo que debía entrar antes de que ese simbolo se desvaneciera sino, no podria entrar.La abrio y entró en un tunel muy bien iluminado con lamparas de luz azul los dos chicos iban delante al empezar a andar Liumpa hizo un pequeño ruido y rápidamente los dos chabales se dieron la vuelta rapidamente Carsil con una de esas agujas y él otro con una espada-daga de color negro.
-¿Liumpa?-preguntaron los dos a la vez.
-¿Que haces aquí?
-¿De que conoces a Liumpa?
-¿Que hacemos ahora?
-Mierda...
-¿Que está pasando aqui?-pregunto Liumpa
-¿Lo que? ¡ah! Esto...-Dijo Carsil
El chabal empezó intercambiar susurros con Carsil. Pero en un descuido Carsil subio un poco más el volumen y Liumpa le oyo
-¿pero de que conoces tu a Liumpa?
-Es o era,no estoy seguro, mi novia ¿y tu?
-Mi amiga de la infancia
-bueno ya hablaremos de esto después.El jefe se extrañará como no lleguemos pronto...
-El jefe -preguntó extrañada Liumpa.
-No la podemos llevar.
-Y que quieres que hagamos?-le dijo Carsil casi gritando
-Podiamos borrarle la memoria...-Sugirio Tertan
-Ni lo pienses!-Le gritó
-Podría arreglarlo...
-Si, pero olvidas el detalle de que es una mundana y no puede recibir marcas... 
-Tienes razón...LLevemosla ante él.-susurro por ultima vez.
-Liumpa ven con nosotros
-¿Para que?-desconfió.
-Tenemos que arreglar esto, no debiste seguirnos.
La condujeron por uno de losmuchos pasillos,este terminaba en un ascensor. al entrar no vío ningun boton solo un recuadro de un pálido azul, Junli cogío uno de los extraños lápices negros y dibujó en el una especie de runa ascendente. De pronto el ascensor ascendió de forma suave.
-¡¿Pero que..?!¿Porque no me dijisteis nada?
-Simplemente no salió el tema.
-¿Pretendias que te preguntase si salías a hurtadillas, armado hasta los dientes y te paseas por las alcantarillas con el imbecil este?-Preguntó a Carsil. Tertan hizo como que no le escuchó
-No, en realidad no.
-¿Y quien es él?-Preguntómientras se abría el ascensor.
-Yo soy él -dijo un hombre alto y fuerte como un roble vestido con una gabardina negra con muchos bolsillos.
-¿Quien es ella y que hace aquí?-preguntó con voz grave-
-Soy Liumpa y quiero saber que...
-Carsil. Junli.-Cortó ha liumpa- ¿Me está diciendo esta Mundana que os a seguido hasta aqui y no os habeis dado cuenta?
-He.. si. Peroes porque...
-De eso tengo yo la culpa-le interrumpió
-Y eso ¿por que?
-Porque... como.. a veces nos persiguen demonios... y tal... Por si acaso... le regalé un colgante de.. Biodramita-reveló Carsil
-Por el Ángel! Como has podido encontrar algo así?- Se sorprendió Junli
-Mejor no preguntes no lo quiero saber-les dijo el Jefe-Iros ya a la misión
-No nos has dicho cual es-dijo Junli molesto.
-Un par de vampiros se van a pelear con una Banda de tu barrio, Junli
-¡Vampiros!- gritó Liumpa
-Ahora la otra! Si vampiros ya te lo explicare luego- le dijo 
-¿Como que Junli?Me dijiste que te llamabas Tértan-le dijo friamente
-No te mentí me llamo Junli Tertan
-Eso da igual iros ya.-
El jefe cogió otro lapiz de esos y escribió una extraña runa en la pared. Un gran rectángulo azul se abrió y los dos chicos se colaron.




Capitulo 1

Primer capítulo, tened paciencia, fue de lo primero que he escrito según se van sucediendo los capítulos va mejorando ;P




Capitulo 1




-No te vayas...-Dijo Tertan con tono de disculpa.
-Si, si me voy, -Dijo Liumpa- marchate
-No, por favor no me digas eso...
-Adios -le dijo alejandose mientras empezaba a llover.
-No te vayas-le dijo

Mientras ella empezaba a correr brotaron gruesas lágrimas de sus ojos.Tertán la miraba mientras se alejaba por la calle. Cuando ya no le veia fue reduciendo el paso, a lo lejos vio una figura que le resultaba familiar. Cuando se encontró más cerca le reconoció, era Carsil un amigo de la infancia.

-Hola! Liumpa ¿que tal?-le dijo Carsil con una sonrisa en la cara. El aire le acariciaba su oscuro pelo rubio .
-Bien...¿ y tu?
- Muy bien pero... ¿solo bien?-preguntó extrañado
-Si solo bien ¿pasa algo?-le soltó
-No nada ... pero normalmente dices: genial o muy bien... cosas así ¿te pasa algo?
-No nada...
-¿Sabes que me puedes contar todo verdad?- le dijo rodenadola con el brazo en actitud cariñosa.
-Si lo se...-susurro empezando a andar.
-¿Entonces?
-No pasa nada, no te preocupes.
-Vale ¿y donde ibas?
-A ningún sitio...-dijo mirando hacia el suelo mientras una fina lluvía llevaba cayendoles encima desde por la mañana y por esa razón Carsil no vio las lagrimas de Liumpa.
-¿Quieres venir a comer a mi casa? Mis padres no están y no vendran hasta mañana por la tarde.
-Si claro...Podemos terminar de ver "Delicatessen".
-¡Por supuesto!¿Pero estás segura de que no pasa nada?
-Si estoy segura- le dijo más animada

* * *

Después de ver la película, mientras comían, fueron a la habitación de Carsil y se sentaron encima de su edredón azul y blanco con el escudo de su equipo favorito de fútbol y se pusieón a hacer mil cosas hasta que...

-Ahora vengo, voy a cambiarme-dijo Carsil
-Vale.

Cuando Carsil salió, Liumpa se quedó observando la habitación sus posters, la mesa desordenada con muchos botes y papeles encima, todo le resultaba tan familiar...Pero había una caja roja...que no le resultaba tan familiar esta estaba cerrada porun cerrojo y una ruedecita de combinacion..La cogió.

-¿Que haces?-le pregunto Carsil que ya había vuelto, apareciendo con una camiseta verde y pantalon viejo de chandal.
-Nada solo observaba esta caja...¿Que hay dentro?
-Nada está vacía.
-¿Si? ¿Y que hace vacía?
-Pues nada ...A lo mejor se te ocurre que puedo meter.
-No se...¿Que tal algo que te haya regalado yo?
-Ya pero los úinicos que entran son el llavero y los libros, y esos los utilizo.
-Si, tienes razón no se me ocu...-dijo mientras sonaba el pitido del reloj,las once-dijo mientras volvía a pensar en Tertan, seguro que a primera hora de la mañana se presentaba allí para pedirle discupas - pero ¿Que tal si me quedo a dormir, esque no tengo ganas de ir a casa?¿No te molesta,verdad?
-Hombre... iba amontar una orgía -dijo en tono irónico pero ya que el rollo masoquista no te va... pues la suspenderé. Tengo que dejarte una cámiseta o algo ¿o piensas dormir en vaqueros?
-Ya bueno pero me quedaran muy grandes...
-¿Que más dá? Si los de la fiesta no van a venir. Oye, tienes que llamar a tus padres para decirselo.
-¿Lo de la orgía o lo de quedarme a dormir?
-Lo de la orgía por supuesto preguntales si quieren unirse...-Liumpa rio por primera vez en toda la noche 

Nueva Historia: CDS: Ciudad de Sombras

Bueno, hacía mucho que no actualizaba (ni yo ni Fer ¬¬) Así que he pensado que qué mejor manera que con una nueva historia. En realidad... nueva, lo que se dice nueva no es, más que nada porque es la segunda (larga) que he escrito. Consta de 7 capítulos, no es una historia 100% original porque está basada en el Universo de Cazadores de Sombras de Cassandra Clare. Sin embargo hay cosas que han cambiado, principalmente los personajes, que son distintos. Subiré un capítulo a la semana el domingo a las 10:30 (siempre y cuando las subidas automáticas estén de acuerdo y me la suban correctamente :P )

Resumen:


Liumpa una chica de 16 años rompe con su novio. Volviendo a casa se encuentra co su mejor amigo Cársil, y él notando que le pasa algo decide invitarla a su casa para intentar animarla, sin embargo Liumpa descubre un sorprendente secreto que él lleva ocultándole mucho tiempo...